martes, 28 de julio de 2009

Fragmento # 5 (el espejo)


Jueves desperté después de 2 días la primera impresión al abrir mis ojos fue saber en donde estaba en realidad, la luz que entraba por mis ojos me molestaba no estaba acostumbrada a ella vagos recuerdos regresaban a mi mente después de los primeros rayos de luz que veían mis ojos, no sentía mis piernas posiblemente por el hecho de estar recostada la falta de circulación de la sangre.


Dentro de mis recuerdos existía aquel viejo espejo en lo más alto del segundo piso de la casa detrás de esos libreros donde encontré varios libros llenos de polvo como los que algún día tú me regalaste y nunca supe donde quedaron después de haberlos leído más de dos veces. Todas las noches recuerdo que te sentabas a mi lado y me leías alguna historia de estos viejos libros que ahora tengo en mi mano.


Estos libros con extrañas portadas que me decías que solo escuchara y que nunca preguntara de donde habían salido. No recuerdo tu rostro pero tu voz entraba en lo mas recóndito de mi ser y subconsciente que a veces lo que me leías se convertía en realidad a veces pensaba que mi imaginación era la que me jugaba malas pasadas, hasta que me descubrí ante aquel espejo y mire mis manos llenas de sangre, voces gritando dentro de mi interior.


Ese espejo reflejaba cosas que no entendía, despertaba mis deseos de matar, mis deseos de tener sexo descomunal, siempre despertaba a la misma hora y en una sola posición bañada de en sudor y lagrimas eso pasaba cada martes después de la lectura acostumbrada y de tomar aquel te que sabia a rayos pero que disfrutaba por el simple hecho de que me leyeras un rato.


En realidad este sueño había sido real, recuerdo que estaba muy inquieta y que no podía concebir el sueño estaba lloviendo y tenia que pasar tres cuartos para llegar al tuyo, fue cuando te vi bajando al sótano con una vela y el libro en tus manos tu traje estaba manchado de algo que no alcanzaba a distinguir hasta que camine a tu cuarto, fue cuando vi aquel cuerpo inerte bañado en sangre como en la posición cuando despertaba era la misma, aunque con una pequeña diferencia ella estaba amarrada de las manos y con las piernas abiertas, al parecer habían tenido sexo, había velas alrededor y fue cuando me volteaste a ver intentando decirme algo con tus ojos llenos de desesperación y frustración a lo lejos se escuchaban aquellos pasos al parecer ya venia de regreso yo tenia que correr a mi cuarto si no, no sabría lo que en realidad me pasaría pero era demasiado tarde un viento recorrió mi cuerpo y al voltear estabas ahí mirándome fijamente tus ojos grisáceos como gato a su presa yo sentí un escalofríos y me desmaye.


Desperté amarrada enfrente de aquel espejo como había visto aquella mujer con las piernas abiertas y completamente desnuda en mi vientre había unas inscripciones extrañas como aquellos libros y letras en un idioma que desconocía alrededor mío había velas, fue cuando el espejo soltó un resplandor el cual causo que mi sangre hirviera y mis deseos de matar fueran intensos volteé y te clave aquel instrumento que utilizabas para voltear los trozos de madera que utilizabas para la chimenea varias veces en tu cuerpo y después ya no supe nada.


Ahora que lo recuerdo bien el reflejo de aquel espejo era tu imagen haciendo lo que hice yo contigo y ahora que veo bien estoy yo dentro del espejo de una habitación psiquiatrita viendo a una niña que es igual que yo intentando comprender lo que en realidad hice yo.

3 comentarios:

CRUDO dijo...

mmmh algo esquizofrenico, pero interesante, psicotico pero casi real, me recuerda mi trabajo je

LAGARTO dijo...

que chido que no falta mucho para el cerventino cabron necesitas un mi mimo jajajajja

Yo, Vakero dijo...

Me da miedo leerlo, en serio.